Un empresario escribe a ChatGPT: «Hazme un texto para vender más». La respuesta llega en segundos, pero podría servir para una empresa de reformas, una asesoría o una tienda online. Suena correcta, aunque no explica qué ofrece ese negocio, para quién trabaja ni qué debería hacer el lector después.
El problema no suele estar solo en la herramienta. Está en la petición. Cuando aportas contexto y defines el resultado que necesitas, la respuesta puede ser mucho más concreta y fácil de revisar. No se trata de escribir instrucciones complicadas, sino de dar la información que ChatGPT necesita para orientarse.
Una estructura sencilla para formular mejores peticiones es esta:
Contexto del negocio + tarea concreta + información disponible + condiciones + formato de respuesta.
Esta fórmula ayuda a plantear la petición, pero no garantiza que todas las respuestas sean correctas. Conviene comprobar los datos, adaptar el tono y revisar cualquier afirmación antes de publicar o enviar el resultado.
A continuación tienes siete prompts preparados para copiar, personalizar y probar hoy. Todos piden que no se inventen datos y que se formulen preguntas cuando falte información esencial.
1. Mejorar el texto de una página web
Qué problema resuelve
Muchas páginas explican los servicios desde dentro de la empresa, pero no dejan claro qué problema resuelven, para quién son útiles ni cómo contactar. Esto ocurre, por ejemplo, en una empresa de reformas que enumera trabajos, pero no explica el proceso ni qué debe hacer una persona interesada.
Petición demasiado genérica: «Mejora el texto de mi página de reformas».
Prompt listo para copiar: «Actúa como especialista en contenidos web y captación para pequeños negocios. Tengo una empresa de reformas en [ciudad o zona]. Ofrecemos [servicios principales] para [tipo de cliente]. Este es el texto actual: [pegar texto]. Reescríbelo para explicar con claridad qué hacemos, qué necesidad resolvemos y cuál es el siguiente paso para contactar. Mantén un tono [cercano/profesional/directo], evita promesas que no podamos demostrar y no inventes datos, certificaciones, precios ni plazos. Si falta información esencial, hazme preguntas antes de redactar. Entrega: 1) titular, 2) subtítulo, 3) texto estructurado por bloques, 4) llamada a la acción y 5) recomendaciones de información que debería añadir. Usa frases claras y párrafos breves.»
Qué aportar: servicios, zona de trabajo, tipo de cliente, ventajas reales, proceso, fotografías o pruebas disponibles y forma preferida de contacto.
Comprueba antes de usarlo: que los servicios, zonas, plazos y llamadas a la acción sean correctos. Lee el texto como un cliente que no conoce tu negocio.
2. Redactar una propuesta comercial
Qué problema resuelve
Una propuesta puede incluir toda la información necesaria y, aun así, resultar difícil de entender. El cliente necesita saber qué se hará, qué incluye, qué queda fuera y cuáles son los siguientes pasos.
Petición demasiado genérica: «Hazme una propuesta comercial con este presupuesto».
Prompt listo para copiar: «Actúa como redactor de propuestas comerciales para una pequeña empresa. Necesito convertir estos datos en una propuesta clara para [tipo de cliente]: [pegar datos del presupuesto]. El servicio consiste en [descripción]. El objetivo del cliente es [objetivo]. Incluye [partidas, entregables y condiciones], con un precio de [importe o indicar si no debe mostrarse todavía]. Redacta una propuesta con: resumen de la necesidad, alcance del trabajo, entregables, calendario si está confirmado, inversión, condiciones, exclusiones y siguiente paso. No inventes importes, fechas, garantías ni servicios. Si falta información importante, formula preguntas antes de completar el documento. Mantén un tono profesional y comprensible, sin presión comercial. Presenta la respuesta con títulos y viñetas para poder revisarla y pasarla a un documento.»
Qué aportar: datos del presupuesto, alcance, condiciones de pago, calendario, persona destinataria y límites del servicio.
Comprueba antes de usarlo: cifras, impuestos, plazos, tareas incluidas y cualquier condición legal o contractual. La propuesta debe coincidir con lo que realmente puedes ofrecer.
3. Escribir un seguimiento a un posible cliente
Qué problema resuelve
Después de enviar información, presupuesto o una reunión, muchas empresas no saben cómo retomar la conversación sin parecer insistentes. Un mensaje breve y contextualizado suele ser más útil que un simple «¿lo has visto?».
Petición demasiado genérica: «Escribe un email para perseguir a un cliente».
Prompt listo para copiar: «Actúa como especialista en comunicación comercial cercana y no agresiva. Quiero hacer seguimiento a [persona o tipo de empresa] después de [reunión, llamada o envío de propuesta] realizado el [fecha]. Hablamos de [necesidad concreta] y envié [documento o información]. Redacta un email de [número] palabras, con asunto, que recuerde el contexto, facilite una respuesta sencilla y deje abierta la posibilidad de resolver dudas. No inventes conversaciones, necesidades ni fechas. No uses urgencia artificial ni afirmes que el cliente está interesado. Si falta información esencial, haz preguntas antes de escribir. Ofrece dos versiones: una más formal y otra más cercana.»
Qué aportar: contexto de la conversación, fecha, documento enviado, duda pendiente y tono habitual con ese contacto.
Comprueba antes de usarlo: que no atribuya al cliente opiniones que no expresó y que el mensaje permita responder incluso si todavía no ha tomado una decisión.
4. Crear publicaciones de LinkedIn desde experiencias reales
Qué problema resuelve
Publicar consejos genéricos suele aportar poco. En cambio, una experiencia concreta —un error, una decisión o un aprendizaje— puede ayudar a mostrar cómo trabaja el negocio sin convertir cada publicación en un anuncio.
Petición demasiado genérica: «Escribe cinco publicaciones para LinkedIn sobre mi empresa».
Prompt listo para copiar: «Actúa como editor de contenidos para LinkedIn de un profesional de [sector]. Quiero crear [número] publicaciones a partir de esta experiencia real: [contar qué ocurrió, qué decisión se tomó y qué se aprendió]. El público es [tipo de cliente o profesional]. Redacta publicaciones de [extensión aproximada], con un inicio claro, desarrollo útil y cierre que invite a comentar sin vender de forma agresiva. Mantén mi tono [describir tono]. No inventes resultados, clientes, cifras ni situaciones. Si faltan detalles para entender la experiencia, formula preguntas antes de redactar. Propón también una idea de imagen o recurso visual, sin crear datos adicionales. Cada publicación debe centrarse en un aprendizaje distinto.»
Qué aportar: experiencias propias, decisiones, dificultades, aprendizajes y ejemplos que puedas contar públicamente.
Comprueba antes de usarlo: que la historia sea fiel, que no revele información de clientes y que el consejo tenga relación real con tu actividad.
5. Responder a una reseña negativa
Qué problema resuelve
Una respuesta impulsiva puede empeorar una crítica. El objetivo no es ganar una discusión pública, sino mostrar disposición a escuchar, aclarar lo ocurrido y trasladar la conversación a un canal adecuado.
Petición demasiado genérica: «Contesta a esta reseña negativa».
Prompt listo para copiar: «Actúa como responsable de atención al cliente de una pequeña empresa. Hemos recibido esta reseña: [pegar reseña]. Los hechos que conocemos son: [explicar información verificada]. Redacta una respuesta pública de [extensión], educada y clara. Reconoce la experiencia de la persona sin admitir hechos que no estén confirmados, evita discutir y propone un canal privado para revisar el caso. No inventes soluciones, compensaciones ni detalles del pedido. Si falta información esencial, hazme preguntas antes de responder. No incluy datos personales ni pidas que la persona los publique. Ofrece una versión si el negocio cometió un error y otra si existe una confusión que debe aclararse.»
Qué aportar: reseña completa, hechos comprobados, política de atención y canal privado disponible.
Comprueba antes de usarlo: que no exponga datos del cliente, que no responda con ironía y que la solución propuesta sea posible.
6. Convertir preguntas frecuentes en ideas para el blog
Qué problema resuelve
Las dudas que llegan por teléfono, email o WhatsApp pueden convertirse en contenidos útiles para la web. Una asesoría, por ejemplo, puede detectar preguntas repetidas sobre trámites, documentación o plazos y organizarlas en artículos comprensibles.
Petición demasiado genérica: «Dame ideas de artículos para mi blog».
Prompt listo para copiar: «Actúa como estratega de contenidos y SEO para una [asesoría/tienda/empresa de servicios]. Estas son las preguntas reales que recibimos: [lista]. Nuestro público es [tipo de cliente] y trabajamos en [zona o ámbito]. Agrupa las preguntas por temas y propón [número] ideas de artículos. Para cada una incluye: título claro, intención de búsqueda, pregunta que responde, estructura de apartados, llamada a la acción relacionada con [servicio o contacto] y datos que necesito confirmar. No inventes normativa, precios, fechas ni requisitos. Si una respuesta depende de la situación del cliente o de información actualizada, indícalo y formula preguntas. Prioriza contenidos útiles para personas que podrían necesitar nuestros servicios, sin forzar palabras clave.»
Qué aportar: preguntas reales, servicios relacionados, público, zona y recursos internos que puedas enlazar.
Comprueba antes de usarlo: cualquier referencia legal, fiscal o técnica. En temas cambiantes, revisa la fuente antes de publicar.
7. Priorizar las tareas semanales
Qué problema resuelve
Una lista larga mezcla tareas importantes con asuntos urgentes, pero de poco impacto. Ordenarla con criterios visibles ayuda a decidir qué hacer primero y qué puede esperar. El resultado debe servir como apoyo, no sustituir tu criterio.
Petición demasiado genérica: «Organiza mi semana».
Prompt listo para copiar: «Actúa como asistente de planificación para un pequeño negocio. Estas son mis tareas de esta semana: [lista]. Para cada una, indica objetivo, fecha límite, impacto esperado en clientes o negocio, urgencia, esfuerzo aproximado y dependencias. Clasifícalas como prioridad alta, media o baja y propón un orden de ejecución realista teniendo en cuenta que dispongo de [horas o días disponibles]. No inventes fechas, recursos ni impactos. Si falta información esencial, hazme preguntas antes de priorizar. Señala qué tareas conviene delegar, agrupar o posponer y crea un plan semanal sencillo con bloques de trabajo. No presentes la planificación como una garantía de resultados; explica brevemente los criterios utilizados.»
Qué aportar: tareas, fechas límite reales, horas disponibles, dependencias y efecto esperado de cada actividad.
Comprueba antes de usarlo: que las prioridades encajen con tus objetivos y compromisos. Ajusta el plan si aparecen incidencias o cambia una fecha.
Tres errores que empeoran tus resultados
- Dar poco contexto. Si no explicas quién es tu cliente, qué ofreces o qué objetivo persigues, la respuesta tenderá a ser genérica.
- Usar la respuesta sin revisarla. ChatGPT puede redactar con seguridad algo incompleto o incorrecto. Comprueba cifras, nombres, condiciones, normativa y promesas.
- Introducir datos personales o confidenciales innecesarios. Sustituye nombres, teléfonos, emails, presupuestos sensibles y otra información identificable por etiquetas como [cliente] o [importe].
Empieza por un caso concreto: una página que no explica bien tu servicio, un seguimiento pendiente o una lista de tareas desordenada. Copia el prompt correspondiente, completa los corchetes y revisa el resultado antes de utilizarlo.
Si este tema encaja con una necesidad de tu negocio, puedes escribir a IdealWeb y comentar tu caso con calma. Trabajamos en diseño web, marketing online e integración de herramientas de IA, siempre con la atención puesta en captar oportunidades reales y no solo visitas.